En los
alrededores de la ciudad de Pasto, al sur de Colombia, existen comunidades de
larga antigüedad reportadas por los primeros cronistas europeos. A pesar de
siglos de dependencia y relación con la ciudad, el despojo y cercenamiento de
sus antiguos territorios y el desconocimiento de quienes allí habitan, amplios
sectores de hombres y mujeres de estas comunidades se resisten a perder la autonomía
de lo que queda de sus territorios y luchan por conservar sus bienes
comunitarios. En este libro,
que es una adaptaci6n de su tesis laureada de la maestría en antropología, el
autor se adentra en la vida cotidiana y festiva de los pobladores de Jenoy y
Mocondino, y desde una mirada etnográfica e histérica, inscrita en una investigación
solidaria de más de una década y el esfuerzo colectivo del Instituto Andino de
Artes Populares de la Universidad de Nariño se muestra como la continuidad en
el manejo comunitario de bienes comunes, la persistencia de prácticas de
reciprocidad y la vigencia latente de un pensamiento telúrico, son la base para
el mantenimiento y la transformación de identidades comunales y de proyectos políticos
reivindicativos de carácter étnico, como el resurgimiento quillasinga y de
procesos de organización para la defensa del manejo comunitario del agua. Las
palabras plasmadas en este libro reflejan momentos de angustia e incertidumbre,
pero también de esperanza y lucha. Es también un esfuerzo por reflexionar sobre
el accionar social que le compete a la academia en la región y un intento por
sensibilizar a los habitantes de Pasto sobre el valor que implica la cercanía física
—aunque pareciera una incomprensible lejanía espiritual- con antiguos pueblos
cuyas nociones de mundo enriquecen nuestras formas de conocimiento y nuestro
trasegar como individuos y como sociedad.