Siniestro, unheimlich, uncanny y otros términos, en otras
lenguas, nombran un fenómeno especialmente evasivo en sus características y
modos, reacio a ser circunscrito en una acepción unívoca y un concepto. En
cierto modo, podría decirse que recorre en latencia la dimensión entera de la
experiencia humana, presto a asomar desde su condición inminente y a hacer
reverberar en ella una extrañeza radical. Esa extrañeza afecta de manera
determinante la unidad y confiada estabilidad del sujeto de esa experiencia, de
ese que se refiere a sí mismo con la palabra “yo”. Este libro examina el fenómeno de lo siniestro a partir de
una discusión sobre sus implicaciones estructurales para la subjetividad y
propone cuatro aproximaciones cuatro
variaciones a las modalidades de su operación. Las cuatro variaciones atañen
a obras literarias y visuales: la literatura y las artes visuales precedieron
largamente la primera acuñación
teórica de lo siniestro, debida a Freud. En
ellas puede reconocerse, por una parte, el parentesco de lo siniestro con lo
sublime (Kleist, Poe) y, por otra, su insidiosa eficacia en el humor (Carroll,
Duchamp). En todas, el “yo” paga un peaje oneroso del que no sale indemne.