Comparte reflexiones que se encarnan en el cambio dado con la Ley 26.206, que instaló el rol del tutor en la nueva escuela secundaria obligatoria en la Argentina y se presenta desde un contexto amplio de orientación y animación para un esfuerzo centrado en el aprendizaje escolar. La fortaleza de esta propuesta radica en la recuperación de la propia práctica e investigación y en particular, en la gestión de un proyecto educativo de una escuela secundaria pensado con padres, docentes y alumnos donde la tutoría y la consejería constituyeron uno de los puntos centrales de la labor del autor. Este camino de transformación convoca a contribuir desde un rol tutorial, en el discernimiento de los educandos, con relación a nada más y nada menos que a su propio proyecto de vida, el cual viene cargado de preguntas e incertidumbre y, donde se supone una particular espera.