Esta investigación realizada en las Escuelas Normales de Yucatán, México, revela cómo los futuros docentes de educación primaria conciben el éxito y fracaso académico, desafiando paradigmas tradicionales sobre el mérito escolar. El estudio pone de manifiesto que el éxito se percibe como responsabilidad individual, vinculado principalmente a características intrínsecas como trabajo y motivación, matizando factores externos. Esta visión normativa reproduce un modelo donde el "buen alumno" refleja la imagen del "buen docente", perpetuando etiquetas de fracaso difíciles de eliminar. Los hallazgos invitan a reflexionar sobre la meritocracia educativa y sugieren la necesidad de transformar las representaciones sociales sobre éxito y fracaso, entendiendo estos conceptos como condiciones modificables. Este libro ofrece herramientas valiosas para educadores, investigadores y formadores de docentes interesados en promover una educación más justa, inclusiva y avanzar hacia comunidades escolares más equitativas.