Este libro analiza las interacciones que la comunidad rural de El Cinco, en el municipio de Manaure (Cesar), ha establecido con la tierra en la que han vivido y trabajado durante medio siglo. De esa manera aborda elementos que demuestran la transformación de los sistemas productivos de la vereda, a la vez que da cuenta de las formas de organización local y el tejido comunitario, así como de la tradición y la cultura del campesinado. El texto también se apoya en una realización audiovisual en torno a la historia de dos mujeres campesinas como estrategia de participación en el proceso investigativo. Esta etnografía narra la transformación de la vida en la zona: desde su poblamiento, pasando por el desplazamiento de los cultivos tradicionales a los ilícitos y luego la erradicación y el impacto ambiental, siguiendo con el conflicto armado y el desplazamiento forzado, para culminar en el retorno al territorio y la implementación de los cultivos de mora. Así se presentan distintos acontecimientos, rupturas y traslapes a través de la memoria colectiva de estos campesinos colombianos.