Todos los fenómenos que se desarrollan en un medio continuo están constituidos, en último análisis, por cuatro procesos fundamentales: los transportes de impulso, calor y masa, y la reacción química. Ya se trate de los eventos que se producen dentro de un reactor químico o un fermentador, o del que se da en una columna de absorción, o dentro de una tubería por la cual fluye un fluido, o ya sea la oxigenación de la sangre en los pulmones o el flujo de la savia en las plantas, estos estarán siempre formados por los cuatro mencionados procesos elementales, y su estudio, como entidades globales, estará basado en el de esos procesos fundamentales. La importancia del estudio de los fenómenos de transporte es así evidente. Entre los fenómenos de transporte existen analogías que resultan convenientes para su estudio, y que en este libro sobre transporte de masa son enfatizadas y aprovechadas para un mejor entendimiento del tema. Para establecer la analogía, es necesario recurrir a los fenómenos de transferencia de impulso y calor.