¿Porqué insistir en hablar de nosotros mismos?, ¿por qué buscar y remover los orígenes de nuestra profesión? ¿por qué si estoy convencida de la necesidad de transitar urgentemente otros derroteros que nos permitan desarrollar la profesión y superar las interrogantes que sobre nuestro existir nos inmovilizan? ¿por qué si estoy convencida que nos apremia el recuperar como profesionistas nuestro hacer, es decir, nuestro objeto de trabajo y como académicos recuperar nuestro hacer como objeto de estudio? ¿por qué presentar una aportación más sobre los orígenes históricos, aunque cabe aclarar, no del Trabajo . Social sino de la profesionalización del Trabajo Social? Antes que responder a estas preguntas de una sola vez, en un renglón o en un párrafo, quisiera invitarlos a que las respuestas las construyamos juntos en el recorrido que hagamos por las siguientes páginas: la lectura que propongo no es una más, no se trata de una lectura lineal (causa, consecuencia), no es una lectura sobre fechas y acontecimientos, el código que propongo es precisamente el hilo que se deriva de las preguntas que formulo.