¿Qué le sucedió al marinero? Todos los besos que no te di nos invita a descubrirlo. El libro que sostienes en tus manos es un poema visual. Uno que duró casi una década en ser concebido. De él emergen tres cosas: un secreto… un marinero… y un río de poesía arquitectónica, a veces prosaica y otras veces sensual y profana. Cada una de sus páginas propone la continuidad de una travesía marina, una peregrinación, una purga, una odisea intimista alrededor del mundo y del corazón de un hombre. Abordo, algo en el alma del marinero está muriendo o mudando, así como la serpiente al cambiar de piel, revelando bajo ella una existencia nueva, una identidad otra, más sabia y sensitiva. Ese cambio es un viaje interior. Un viaje adentro. Uno en el que está presente la sal de las lágrimas… La sal de la mar. La mar de los marineros. La obra suscita un encuentro entre poema e imagen. La imagen del poema, el caligrama y la ilustración. Tres formas diferentes de imágenes engranadas y en las que se vislumbra un imaginario marino y una estética contemporánea, transgresora y Avant garde en la que se esconde un marinero (¿o un escritor?) al que le ha pasado algo asombroso, algo inesperado, algo maravilloso… algo terrible: la vida.