Los autores de esta obra, una mujer laica y un sacerdote jesuita, ofrecemos refexiones a partir de nuestra experiencia humana y de fe, que se ha dejado interpelar una y otra vez por el Misterio, pero también sobre cómo hacer un aporte pastoral crítico en el contexto que nos toca vivir para hacer creíble y relevante la Buena Noticia. No se trata de un libro de exégesis bíblica. Menos aún un libro de teología dogmática que pretenda realizar un aporte original en ese terreno, no es este el fruto de una investigación académica. A través de estas páginas afirmamos, hasta machaconamente, que sí tiene sentido la aventura humana, y lo hacemos a través de reflexiones bíblico-teológicas y otras más existenciales a partir de experiencias significativas, apelando a los lenguajes narrativo y poético. Elegimos distintas y confluyentes