El presente trabajo propone la construcción de un marco teórico, que sirva como guía para llegar al interior de textos argumentativos y ficcionales, y mostrar un camino de lectura para comprender y explicar un documento escrito dentro de un contexto más amplio. En otras palabras, es una aproximación a la interpretación inmanente de los textos, teniendo en cuenta la naturaleza de la sociedad y el período histórico en que ellos surgieron. Sin embargo, la ocasión requiere precisar lo que el presente escrito no contiene: no ofrece estadísticas ni soluciones al problema de la existencia de tan pocos y malos lectores en diferentes tiempos y lugares. Tampoco muestra una revisión de las principales teorías, tendencias y autores que se han dedicado a esclarecer las dificultades que presenta la lectura. No polemiza entre la validez del conocimiento escrito en papel y la información puesta en medios electrónicos. No es una técnica puntual de lectura rápida, ni un recetario simplificado de recomendaciones para el buen leer, e incluso menos un manual práctico para reconocer ideas principales y secundarias en un texto. Sin embargo, la ocasión requiere precisar lo que el presente escrito no contiene: no ofrece estadísticas ni soluciones al problema de la existencia de tan pocos y malos lectores en diferentes tiempos y lugares. Tampoco muestra una revisión de las principales teorías, tendencias y autores que se han dedicado a esclarecer las dificultades que presenta la lectura. No polemiza entre la validez del conocimiento escrito en papel y la información puesta en medios electrónicos. No es una técnica puntual de lectura rápida, ni un recetario simplificado de recomendaciones para el buen leer, e incluso menos un manual práctico para reconocer ideas principales y secundarias en un texto.