Este libro es producto de una investigación etnográfica llevada a cabo en Juanchorrey, Zacatecas, localidad que se caracteriza por su paulatino despoblamiento, generado a partir de la mitad del siglo XX. El caso es singular, ya que la mayoría de los migrantes salieron de su pueblo para dedicarse a la actividad tortillera. La dispersión de los juanchorreyenses no implicó la ruptura de sus lazos sociales, por el contrario, conllevó la reconfiguración de una nueva comunidad translocalizada e intercultural. Es así que en esta obra se abordan las siguientes preguntas: ¿qué estrategias colectivas e individuales se implementan para mantener y actualizar los nexos sociales, culturales, económicos y políticos en un grupo migrante?, ¿cómo se establecen las conexiones sociales y políticas, grupales e individuales, con las instituciones y las personas de los lugares de destino?, ¿cómo se reelabora el sentido de identidad cultural grupal? y ¿qué repercusiones tienen los movimientos de los individuos en la conformación del territorio? La contribución del libro es significativa, ya que nos permite entender los sentidos comunitarios y las nuevas configuraciones espaciales que se construyen en escenarios de migración.