Rodulfo Figueroa Esquinca es considerado uno de los iniciadores de la tradición literaria de Chiapas; estuvo a la altura intelectual que demandaba el desarrollo de la entidad, sobre todo en la última década del siglo XIX; sus estudios en Guatemala le proporcionaron las herramientas intelectuales y estéticas para la creación de una propuesta literaria, de las mejores logradas durante ese periodo. En un territorio que históricamente se ha mantenido apartado del resto de la República por su situación geográfica, la propuesta de Figueroa se fraguó de acuerdo con las formas y temas del movimiento romántico, con aportes en el manejo del lenguaje folclórico regional e imágenes imbuidas en un profundo humanismo, que revelaban sus preocupaciones filosóficas.