Mediante estudios de caso, el presente libro analiza las continuidades
que tuvieron en los procesos de independencia las formas de organización
territorial, de gobierno y las dinámicas sociales creadas a partir de la
aplicación de las reales ordenanzas para el establecimiento de intendencias
(Río de la Plata en 1728 y Nueva España en 1786), así como en la organización
político-territorial de los países latinoamericanos durante sus primeras
décadas de existencia. Desde una perspectiva de análisis de continuidad
histórica, se buscó contribuir a los estudios que han cuestionado el análisis
de tres procesos por separado: el reformismo borbónico, los movimientos armados
y políticos que derivaron en las independencias, y la construcción de los
países que surgieron de la América hispánica. En ese sentido, el libro aporta
una nueva perspectiva historiográfica, pues se aleja tanto de la historia
imperial como de la historia colonial-nacional; en lugar de ello, propone un
corte temporal que rebase los parámetros tradicionales, un espacio que abarque
el conjunto de naciones que comparten esa confluencia y que tiene como sujetos
de estudio al territorio, el gobierno y la sociedad.