El silicio, segundo elemento en abundancia en la corteza terrestre,
constituye el principal sustrato sobre el que se apoya la microelectrónica,
soporte tecnológico de los sistemas informáticos y de comunicación. Sin
embargo, el extraordinario rendimiento y el alto grado de satisfacción que
exhiben los dispositivos actuales, no se sostiene si no es con la incorporación
creciente de nuevos materiales, muchos de ellos (como es el caso de los
semiconductores orgánicos) insospechados componentes de la microelectrónica
hasta hace poco tiempo. Es decir que la vertiginosa dinámica de los sistemas
informáticos y de comunicación está fuertemente ligada al desarrollo de nuevos
materiales y está claro que la química ha jugado y lo seguirá haciendo, un
papel central en este proceso. Desde esta perspectiva se entiende que un Ingeniero
en Sistemas incorpore los conocimientos básicos actuales de esta ciencia. Es un
manual básico pero actualizado, que incluye un menú de ejercitación.