Incorporar los feminismos en la práctica editorial comprende solo uno de los tantos retos de las y los profesionales de la edición durante esta primera mitad del siglo XXI. Ser editora y ser feminista conlleva integrar enfoques políticos, culturales, éticos y ecoambientales que permitan crear publicaciones congruentes con las preocupaciones de los activismos académicos feministas, tan actuales como necesarios, sin que por ello esta labor deje fuera las disposiciones para la actividad editorial de nuestras dependencias universitarias o de aquellas casas editoras que procuran la justicia social desde una orientación incluyente. En el Departamento de Publicaciones del Centro de Investigaciones y Estudios de Género de la UNAM cuestionamos nuestros procedimientos, estrategias y políticas editoriales para aspirar a publicaciones reguladas que contemplen los posicionamientos de nuestro Centro: preservar la igualdad entre mujeres y hombres, así como erradicar, sin condescendencia alguna, el sexismo y la diversofobia.