La Política Pública Distrital de Educación Ambiental, coloca en el centro del corazón de la
educación ambiental, la ética ambiental. Una ética que se construya en el marco de la
responsabilidad y la libertad individual hacia la construcción de la universalidad amorosa,
íntima y espiritual del colectivo, de un colectivo amplio donde lo no humano también tenga
lugar.
Pero los valores de una ética ambiental se fundamentan en el conocimiento, la reflexión y la
pertenencia del entorno que habitamos. Caminar de la mano con el río, las calles, los fragmentos
de bosque y la infraestructura de la ciudad nos permite entender que nuestro habitar es más
complejo, más orgánico y vital. Por eso, este cuento se convierte en una guía de palabras
escritas y dibujadas para los niños y las niñas que abren sus sentidos para tejer sus realidades y
sus formas de ser y estar en el mundo.