Las configuraciones socio culturales pautadas por una lógica de género inciden en formas de socialización que repercuten en relaciones de poder, desigualdad, exclusión y violencia, en su transversalidad atraviesan todos los ámbitos de la vida públicos y privados, y las instituciones universitarias no son la excepción. Si bien, estas instituciones son el espacio para desarrollar conocimientos que abren la posibilidad de interpretar y de cuestionar de manera sustentada realidades sociales deficitarias e injustas y, en tal sentido tienen el compromiso de hacer del conocimiento el mejor instrumento para enfrentar los problemas, y el espacio idóneo para propiciar debates encaminados a construir soluciones que permitan consolidar principios y normas de convivencia de cariz democrático y pluralista. Por ello el estudio y el debate sobre las formas de construcción de las masculinidades encaminados a consolidar políticas de igualdad sustancial de género es de la mayor pertinencia, a ese propósito responde este libro conforme a una propuesta antisexista, antimasculinista y antipatriarcal. (Kaufman “Las experiencias contradictorias del poder entre los hombres”. 1979).