Los estudios
sobre pobreza energética tuvieron sus inicios en Reino Unido a finales de la
década de 1970, pero recientemente han cobrado relevancia científica en todo el
mundo y, de manera especial, en el sur global. Esta obra refleja el trabajo
realizado por investigadores de México, Chile y Colombia en torno a la pobreza
energética durante la primera década del siglo XXI. Los ocho capítulos que la
conforman muestran los avances que se han logrado en dichos países sobre el
tema, tanto en términos teóricos, conceptuales y metodológicos como de política
pública. Además, se plantea una identidad ontológica que le otorga una
autonomía analítica, hecho que permite hacer una distinción conceptual entre
pobreza energética y pobreza. Se insiste también en la necesidad de pensar más
en el uso de los servicios que brinda la energía, y no en el mero acceso a
ella. De la misma forma, se invita a reconocer las particularidades sociales y
culturales vinculadas a los usos de energía en los hogares latinoamericanos.
Esta obra está dirigida a investigadores, profesores, hacedores de políticas
públicas, estudiantes y público en general, que estén interesados en conocer
las visiones y enfoques de la pobreza energética desarrollados en América
Latina y cómo el acceso a los servicios de energía contribuye al bienestar y
calidad de vida de la población.