A quienes aquí escribimos nos atraviesan en nuestras historias la ruralidad, el campo, la migración y el interés de documentar desde distintos lentes disciplinares y experienciales aquello tan complejo y cotidiano como es el empleo en la agroindustria en Sonora y Sinaloa. Esta zona ha sido trastocada por la intensificación de la producción, de los ritmos de trabajo y de los movimientos migratorios y de asentamiento de población perteneciente a pueblos originarios, mismos que han posibilitado hasta este 2025 cubrir la demanda de mano de obra, a pesar de la histórica y sistemática violación de derechos humanos y laborales. Este libro aporta al análisis de mecanismos que permiten la reproducción de las condiciones laborales, focalizando en las vidas y los cuerpos, en los claroscuros de la cotidianidad, en los surcos, en los empaques y en las comunidades aledañas a los campos. En estas se han gestado procesos de apropiación de un territorio antes ajeno, ahora enriquecido por las generaciones que reproducen simbólica y materialmente su diversidad cultural, su identidad y los saberes para cuidar la vida. En su conjunto, el presente volumen busca posicionar el tema en la agenda pública del noroeste de México y visibilizar estas prácticas como resistencias de la población jornalera agrícola.