Esta investigación recoge lo que, en un corto, mediano y largo plazo, debe tener la población: 1) un centro peatonalizado; 2) los asentamientos humanos con espacios públicos; 3) el malecón que sea el corazón de la ciudad: 4) un verdadero parque Kurt Beer; 5) recuperar la ciudad para los niños y 6) la ciudad con una infraestructura ecológica. El camino no es fácil, pero ya empezamos. En nuestro primer año, tenemos cuarenta y siete obras por más de noventa y nueve millones de soles, todo ello fruto de gestiones y de tocar puertas, pues el 2019 lo iniciamos con solo tres millones de soles para proyectos. En ese camino, fuimos atacados por la pandemia del COVID-19. Cuando nada hacía presagiar las víctimas de un virus mortal que nos asoló de golpe, Piura y sus instituciones se pusieron al frente y a mi gestión se sumaron los esfuerzos de la DIRESA, del INDECI, de nuestras fuerzas armadas y policiales, y de cientos de voluntarios con quienes estamos trabajando codo a codo para no postergar los retos asumidos: el embellecimiento de diecisiete avenidas con diseño paisajístico, pistas, veredas y áreas verdes en tres jirones del mercado modelo, así como en diferentes urbanizaciones, asentamientos, parques y plazas. Piura debe tener el nivel de una ciudad donde la convivencia con la naturaleza no sea una utopía. Estamos a puertas del Bicentenario de la Independencia del Perú y qué mejor oportunidad para recibirlo con nuestro Parque Bicentenario, el cual será un punto de encuentro para los piuranos que podrán disfrutar de espacios de cultura, entretenimiento, lectura y encuentros intergeneracionales.