Federico Ferro Gay fue un destacado intelectual que llegó de Génova, Italia, a estas tierras de promisión y se quedó a sembrar cultura, sin escatimar esfuerzos ni buscar reflectores. Compartió su vasta preparación con sus colegas maestros, sus alumnos, amigos, y un público diverso que asistía a sus amenas disertaciones. Lo hizo de manera generosa, sin aguardar nada de su amplio conocimiento de las lenguas, de las corrientes filosóficas clásicas y de la literatura universal .. A qui se trata de preservar su memoria, no sólo para nosotros que lo conocimos y tratamos, sino para que lo reconozcan otras gentes y en otros lugares, que se amplie el círculo de los que lo admiramos y recibimos su influencia benéfica de muchas maneras.