Este libro posterga la indagación por las obras de la literatura infantil y juvenil, y se dirige hacia los discursos que median la aproximación a ellas. Sin duda alguna, el interrogante produce un cambio radical en el objeto, la curiosidad cambia de dirección, pospone la alternativa anterior de estudiar las obras y se dirige a qué y quiénes han investigado la literatura infantil y juvenil. El camino inicial está en intentar ingresar a las diversas tradiciones o voces, así sea de manera parcial, a las que se ha visto abocada la reflexión sobre ella. Varias líneas de investigación surgen al abordar dichas voces y cada artículo del presente libro ingresará a una de ellas. Leer autoras y autores, lectores, historiadores, psicólogos, docentes, bibliotecarios y promotores conduce a estudiar cómo se ha pensado la historia de la literatura infantil y juvenil, por la compresión de sus particularidades, de los géneros, sus límites y fronteras en las oralituras; a la vez que lleva a presentar algunas propuestas sobre los procesos que implica la producción desde la perspectiva de qué es un autor y la recepción en la consolidación de lectores específicos. Por último, surgen las diversas alternativas sobre las funciones de la educación y los vínculos con lo literario.