Esta obra reúne una colección de estudios que aborda diversos aspectos sociales, culturales y artísticos de la Nueva España desde una perspectiva transdisciplinaria. Se encuentran análisis sobre la carrera eclesiástica, el arte novohispano, la circulación y adquisición de libros en la Real y Pontificia Universidad de México, así como estudios sobre manifestaciones religiosas y simbólicas que mostraron sincretismos y persistencias culturales de la época colonial. Cada capítulo desarrolla temas específicos como la carrera de Juan Carlos de Casasola en el obispado de Guadalajara, la labor del taller de Juan García de Castañeda, el rol de la mujer indígena en el orden colonial desde la obra de Bartolomé de las Casas, el estudio comparativo de códices Techialoyan, la relación geográfica colonial, y la ecocrítica aplicada a la lectura de Juan Bautista Pomar. La obra aporta de manera significativa al entendimiento de la complejidad socio-cultural y artística de la sociedad novohispana, explorando las relaciones entre los grupos originarios y la cultura europea impuesta mediante la conquista y la colonización. Asimismo, destaca la importancia de los textos indígenas y el sincretismo como elementos de continuidad cultural en el México virreinal.