En diversas comunidades del mundo se ha presentado una situación de pérdida de dinamismo en las actividades económicas que sustentan su existencia; en algunas ocasiones, esa situación ha llegado incluso hasta el agotamiento de su misma capacidad de reproducción. Revertir ese proceso requiere de acciones conscientes y explícitas para remontar las condiciones de atraso y aislamiento; ello exige de una aplicación significativa de energía social. Este fue el caso de Hidalgo del Parral, en el estado de Chihuahua, que experimentó la cancelación de su principal actividad productiva: la minería. Con ello concluía, al parecer ya en definitiva, una muy larga historia social y económica vinculada estrechamente con la explotación minera iniciada desde principios del siglo XVII. No es un asunto menor el esfuerzo y la disposición que se requieren para volver a orientar las acciones de los agentes sociales en una dirección de convergencia entre las imágenes que se forman y las expectativas que se tienen con la realidad que cambia de forma rápida hacia una situación de apocamiento. Por fortuna, aquí las acciones emprendidas llevaron a la conformación de un programa de desarrollo regional que se conoce como el "Proyecto Nueva Vizcaya". En este libro, León Bendesky –experto en economía regional e internacional– y Raúl Conde –investigador de la UAM Iztapalapa– desmenuzan a conciencia este exitoso programa, lo sitúan en el actual contexto mundial de globalización y explican de manera clara el cúmulo de experiencias que la sociedad de esa región desarrolló para llevarlo a cabo, inmersos en un proceso ininterrumpido de desarrollo regional en el que la propia Universidad Autónoma de Chihuahua está involucrada.