Sobre la base de las perspectivas conceptuales y metodológicas
aportadas por la historia social, en este libro presentamos una visión
renovada del indígena cubano más allá del siglo XVI. Con el establecimiento y
consolidación de los pueblos de indios entre los primeros siglos coloniales
(siglos XVI y XVIII), como localidades anexas a las principales villas del
oriente cubano de Santiago de Cuba y San Salvador de Bayamo, sus vecinos serán
alistados en la conformación de milicias que participarán activamente en la
defensa, junto a las autoridades locales para combatir a los enemigos de la
Corona. Las consideraciones formales y prácticas tomadas en cuenta
para sus composiciones atenderán a diferentes criterios políticos y sociales, y
en especial al interés oficial por reforzar el vínculo de poder en estas
poblaciones. Por tanto, integrar las milicias representará para los indios una
obligación en servir al rey y, en la misma medida, una posibilidad de reconocimiento
dentro del complejo entramado social de los primeros siglos en la isla. Las
razones subyacentes en sus desempeños les permitirán reforzar los derechos y
prerrogativas que tendrán cabida en la estrecha relación indios-interés
oficial-gobierno colonial.