Dentro de los legados recibidos, uno de los de mayor significación fue y ha sido, sin la menor duda, la transmisión del derecho continental europeo y, especialmente del derecho español. El derecho procesal y el comercial, particularmente, han sido inspirados en Iberoamérica por la legislación, la doctrina y la jurisprudencia ibérica. El arbitraje no ha sido una excepción, por el contrario, salvo casos aislados orientados por el derecho francés o soviético, el sistema legal en esta materia ha sido, desde sus orígenes en Iberoamérica, fiel seguidor de los grandes lineamientos y principios fundamentales de la legislación española. Así las cosas, ha sido oportuno intentar una visión panorámica del régimen legal del arbitraje para visualizar las perspectivas en la materia nacional e internacionalmente.