El objetivo más ambicioso de este libro es cómo se vincula la teoría social sobre la modernidad con la experiencia de la metrópolis y con su propia construcción. David Frisby propone una serie de entradas diversas en dimensiones muy contrastantes de la experiencia urbana: la ciudad observada, detectada, interpretada, comparada, diseñada, disuelta, racionalizada. Esto es: los usos de la figura del flaneur en Benjamin; las representaciones sobre el detective y su propia mirada sobre la ciudad a través de los reportes de la legendaria Agencia Pinkerton; las relaciones de Simmel con Berlín; Viena, como figura de cultura en Werner Sombart, contrastada con una Berlín americanizada; las propuestas de Otto Wagner para la “Nueva Viena” y las de Martin Wagner para la “Nueva Berlín”; los puntos de contacto entre el expresionismo y la teoría social en sus miradas sobre la ciudad.