La antropología, la ciencia del otro, tal y como Michel de Certau la define, empieza cuando la especificidad de una sociedad se resiste a nuestras propias especificaciones: justo allí donde aparecen las inconsistencias, el resquebrajamiento de nuestra lógica, la falta de sentido de nuestro sentido común. La presente investigación etnográfica tiene lugar en ese intersticio. Se interesa por particular manera en que los Ette, indígenas de las Llanuras del río Ariguaní en el norte de Colombia, coinciden el universo y experimentan e interpretan sus sueños. Aunque comúnmente se describieron como una sociedad, o bien, cercana a la extinción o, bien, en franco estado de descomposición, hoy día comparten un completo conjunto de prácticas e ideas en el que el sueño ocupa un lugar central.