La obra que inaugura la colección Diálogos con... explora el concepto de coproducción de conocimiento, una especie de sinergia que se da mediante la participación y el intercambio de saberes entre diferentes actores. En este caso, la autora consigue dar voz a niños estudiantes de dos escuelas de educación básica situadas en contextos distantes y distintos: una en Tepoztlán, México, y la otra en Popayán, Colombia. El escaparate lo conforman narraciones, textos, dibujos y fotografías generados por ellos mismos, junto a sus docentes y a dos mediadoras. Así, la experiencia de participación infantil, a través de la interacción y el intercambio, se traduce en "Visiones y acciones relacionales en red desde las cuales se lograron negociaciones de significados, resignificaciones colectivas, aprendizaje, reconocimiento y la elaboración de nuevos sentidos educativos", es decir, coproducción de conocimiento, en este caso, sin fronteras.