Este libro aborda la migración de mujeres indígenas originarias del municipio de Nacajuca, en Tabasco, y su experiencia cultural al trasladarse temporalmente a la ciudad de Villahermosa en busca de mejores oportunidades laborales. A través de entrevistas y un análisis profundo de identidad, cultura y género, la obra examina las transformaciones sociales y simbólicas que estas mujeres experimentan entre su territorio rural de origen y el nuevo entorno urbano. Se exploran las raíces históricas y culturales del pueblo maya-chontal, sus prácticas comunitarias y las tensiones de mantener su identidad en contextos diversos. La investigación también considera el contexto socioeconómico de Tabasco, incluyendo el impacto de la actividad petrolera y la pobreza, que impulsan la migración. Con un enfoque basado en la teoría de las representaciones sociales, esta obra permite comprender las significaciones asumidas por las mujeres migrantes sobre sí mismas, sus familias y su cultura, así como las implicaciones de género y los cambios identitarios derivados de su proceso migratorio.