Los movimientos antigénero -o contra la ideología de género- se configuran por medio de un proyecto de conocimiento que se legitima en un esencialismo de la diferencia sexual. En consecuencia, validan como única forma de organización y estructuración de la sociedad la que se sustenta en una concepción biológica del sexo, a partir de la complementariedad entre la mujer y el hombre, en función de un conjunto de roles de género tradicionales. Este libro presenta una cartografía que busca situar el avance de los movimientos antigénero en América Latina utilizando coordenadas que van del internet a las calles y los parlamentos en Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador, México, Panamá y Perú, pero sin descuidar las conexiones que tienen con otras regiones del mundo, donde también se instituyen las lógicas de un neoconservadurismo global afines a un modo de producción capitalista neoliberal.