Esta obra propone distintos acercamientos espacio temporales que
convalidan la importancia de estudiar el pasado y el presente de los saberes
textiles tradicionales de México. Son trece miradas que, desde distintos
enfoques disciplinarios y metodológicos, continúan desentrañando el apasionante
universo que surge de la acción de tejer, una actividad antigua, básica y vital
desde siempre, tanto para la subsistencia como para la manifestación simbólica
del pensamiento. Se refiere en parte a los vínculos de los textiles con el
pasado lejano de algunos de los pueblos del país y, además, ahonda respecto a
la persistencia centenaria de muy variado expertis tecnológico, cultural y
comercial. Lo anterior ligado estrechamente a un profundo conocimiento botánico
y mineral de entornos naturales simbolizados desde la antigüedad, y por lo
mismo, habitados por diferentes personajes sobrenaturales que conforman los
imaginarios textiles. Muestra también cómo se articulan los entramados
generacionales que participan en torno a las prácticas textiles y que
constituyen parte fundamental de la identidad. A lo largo de la obra se
observan también las adaptaciones e incorporaciones de elementos culturales
considerados ajenos a las prácticas textiles tradicionales y que, sin embargo,
se vuelven ineludibles de acuerdo a la presión de un mercado global que empuja
a cambios vertiginosos, impactando en el sentido de uso y confección.