Una poderosa crítica social que
pone rostro y dramatismo a un fenómeno sociopolítico de gran relevancia en la
actualidad. Funciona como un instrumento de sensibilidad frente a la
explotación y el abuso presentes en la ruta migratoria. La discusión sobre el
costo humano y la vulnerabilidad de los migrantes irregulares latinoamericanos
hacia EE. UU. se centra en las motivaciones económicas —"el dinero es
menester para sus familias”— y en el llamado “sueño americano”, que con
frecuencia termina convirtiéndose en una pesadilla. Expone la explotación, el
maltrato y la humillación a los que son sometidos los migrantes, con especial
énfasis en la vulnerabilidad de la mujer frente a las redes de tráfico y la
violencia sexual. Asimismo, aborda el contexto de machismo que condiciona y
presiona la emigración femenina. La obra ilustra de manera cruda las
violaciones sistemáticas a los derechos humanos y la doble discriminación que
enfrentan las mujeres durante su trayecto migratorio