En la profunda interrelación que existe entre los distintos países y regiones en la época actual, tal vez mencionar las fronteras sea anacrónico, quizá una imagen más acertada sea hablar globalidad, pensando en esa interdependencia y vinculación entre todas las naciones del orbe. No obstante, la noción de frontera es una perspectiva pertinente para comprender especificidades y puntos de inflexión de los procesos históricos. En esta obra colectiva, como visión teórica y metodológica esencial, nos planteamos la necesidad de comprender las interrelaciones entre varios tipos de fronteras, término que empleamos en varios sentidos: la frontera que existe entre la historia propia y la externa, entre el mercado interno y el mundial, con sus sempiternas transformaciones, que ahora parecen conducir, de nueva cuenta, hacia cierres de fronteras y políticas proteccionistas. Como línea divisoria entre países, condición que lleva, forzosamente, a la necesidad de entablar un análisis permanente entre los derroteros por donde cada uno transcurre y explorar las relaciones entre ellos. Otra frontera se manifiesta entre el pensamiento económico gestado en el país y la influencia de las grandes corrientes teóricas generadas en el llamado primer mundo. Asimismo, se vislumbran fronteras más lejanas, que han transitado por otros caminos históricos que es importante conocer para entablar un diálogo, necesario en la era de la mundialización de las comunicaciones.