En un tiempo en que la técnica promete cumplir todos los deseos, la maternidad y la paternidad también parecen depender exclusivamente de la voluntad humana y no de la consideración de la vida como un don. Lo que comenzó como una promesa de esperanza se ha convertido en un escenario dramático que exige nuevas preguntas: ¿hasta dónde puede llegar la ciencia cuando se trata de la vida?, ¿qué significa hoy ser padre o madre cuando la concepción se separa del encuentro humano? Este libro propone una reflexión profunda sobre los límites del poder técnico y el valor irreductible de la vida humana. Desde la ética, la antropología y el magisterio de la Iglesia católica, se invita a mirar más allá del deseo de tener hijos, ayudando al lector a discernir entre la legítima aspiración de la maternidad y la paternidad y el respeto a la vida humana en todas sus etapas. Clara y necesaria, esta obra ilumina los desafíos que la ciencia moderna plantea a la fe y a la libertad humana, y conduce a repensar el sentido del origen, el amor humano y la responsabilidad ante el misterio de la existencia.