En
la América española del siglo XVII los intérpretes lingüísticos negros y los
intermediarios espirituales desempeñaron un papel clave en la producción de
escritos sobre hombres y mujeres negros. Centrándose en la diáspora africana en
Perú y el Caribe continental sur, Larissa Brewer-García descubre materiales de
archivo perdidos o ignorados durante mucho tiempo que describen las experiencias
de los cristianos negros en la trata transatlántica de esclavos y las
sociedades coloniales a las que llegaron. El análisis de Brewer-García de estos
materia-les muestra que los intermediarios negros salvaron las divisiones entre
las poblaciones implicadas en el comercio de esclavos, ejerciendo influencia
sobre los escritos coloniales hispanoamericanos y las jerarquías raciales
emergentes en el mundo atlántico. Las representaciones traducidas de la
negritud compuestas por estos intermediarios contrastaban con los estereotipos
peyorativos comunes en los textos literarios y legales de la época. La autora
reconstruye el contexto de esas traducciones y rastrea los contornos y las
consecuencias de sus nociones de negrura, que se caracterizaban por la belleza
física y la virtud espiritual.