Manuel Pérez Rocha presenta las ideas de Alfie Kohn sobre el valor que poseen los premios y los castigos para motivar a los estudiantes a aprender. Los compara con los garrotes y con las zanahorias, recursos empleados con ciertos animales para conseguir que hagan las faenas. De los castigos, no cabe duda, cada vez hay más acuerdo en que dañan, hacen sufrir y alejan de los propósitos educativos. Representan actitudes autoritorias y deterioran las relaciones entre los estudiantes y sus educadores. ¿Y los premios?, ¿son mejores? Muchos padres y profesores creen que es positivo ofrecer recompensas a los estudiantes si éstos han realizado las tareas o han logrado aprender. Alfie Kohn lo niega rotundamente. Los premios son instrumentos de control y manipulación; además son enemigos de los buenos valores y obstaculizan el buen desempeño; tienen un efecto adverso en el pensamiento creativo, en la retención a largo plazo, en el interés por aprender, en la preferencia por enfrentar retos y, sobre todo, apartan el gozo del aprendizaje. Después de leer este texto, ¿habrá quien se atreva a ofrecer a los estudiantes garrotes o zanahorias?