El
tema de los cuarteles y las fortificaciones ha pasado desapercibido para los
trabajos que han abordado la historia de San Luis Potosí. Los estudios que han
tratado el tema de la guerra, las conmociones, el urbanismo y la arquitectura
de centurias pasadas, poco o nada han dicho acerca de estos espacios de defensa
y concentración de las milicias y ejércitos que defendieron esta región. Por
supuesto, dada la naturaleza de las materias abordadas, esos trabajos se han
concentrado en el análisis de hechos militares, batallas y personajes de primer
orden relacionados con el ejército en sus múltiples variantes. Y es que, en
realidad, las referencias a estos espacios militares y de defensa aparecen
esparcidas como noticias que forman parte de eventos mayores o en relación con
la historia de otros espacios. Evidentemente, no podemos ver ni a los cuarteles
ni a las fortalezas, y sus historias, como unidades espaciales aisladas que se
estructuraron a partir de singularidades históricas. Sin embargo, queda claro
que su materialización obedeció a circunstancias específicas que se hilvanaban
en un entramado histórico complejo y en torno a una necesidad que requería la
transformación del pueblo primero y la ciudad después, de forma tal que resulta
necesario, para la historia de San Luis Potosí, analizarlos desde una
perspectiva histórica para entenderlos como espacios con características
propias y concebidos en circunstancias extremas. Hacerlo nos permitirá develar
los escenarios y estrategias que condujeron a una ciudad a concentrar el
resguardo y protección de un territorio en determinados sitios y personas. Este
libro busca dar una primera aproximación a estos espacios en el marco de su
materialidad, pero también de su complejidad social.