Introducción En esta obra se presenta el proceso de construcción de los currículos transversales como herramienta de transformación social. Al inicio aparece un diseño metodológico que confronta diversas situaciones problemáticas en educación, identificándolas como currículos ocultos, y proponiendo la transversalización curricular como modelo participativo, adaptado a los desafíos del mundo global y a las necesidades comunitarias locales.
El método cualitativo de investigación que origina los currículos transversales es la alegorización de las narraciones sociales, usado para generar procesos de diagnóstico mediante la construcción de historias de vida y la realización de múltiples experiencias literarias. En el diseño metodológico se describe el proceso de construcción de relatos en diferentes ciudades, y se explica cómo fue necesario crear una propuesta curricular para proyectar la elaboración de estas historias, adscribiéndolas a procesos de diagnóstico e intervención generados en el aula de clase.
En el primer capítulo aparece un álbum de relatos que refleja el poder de las historias de vida para atesorar la memoria social, y presenta las narraciones que fueron clave durante la concepción de la alegorización de las narraciones sociales y los currículos transversales. Este capítulo se divide en cuatro secciones, cada una de las cuales corresponde a una categoría temática y está precedida por un ensayo como introducción a los contenidos del álbum.
El segundo capítulo integra las historias de vida alegorizadas con la investigación formativa, mediante reflexiones sobre los currículos ocultos y manifiestos en el álbum de relatos, reflexión que nos llevará de la alegorización de las narraciones sociales a la investigación acción participativa. En este capítulo se citan cuarenta artículos sobre desarrollo curricular e IAP, con los elementos teóricos y metodológicos a tener en cuenta para la transversalización de los currículos; culmina el capítulo presentando un ejercicio para ejemplificar la transversalización curricular. Primero surge la alegorización de las narraciones sociales como método cualitativo de investigación y luego la transversalización como práctica curricular, y entre ambas se encuentran las redes sociales como mediadoras entre personas, grupos e instituciones reguladoras del poder, por lo que invitamos a nuestros lectores a tener en cuenta que cuando hablamos de redes sociales no nos referimos a Facebook, Instagram u otras plataformas por el estilo, pues tratamos el concepto en sentido sociológico y en el contexto de la investigación acción participativa.
En la conclusión nos acercamos al diseño curricular como estructura que rige los procesos sociales y direcciona la historia, consolidando una propuesta donde la relación de conocimiento en el contexto académico oriente a las personas hacia la solidaridad, la reciprocidad, y donde investigación, docencia y proyección universitarias estén estrechamente conectadas con las redes sociales, las comunidades, las instituciones y el Estado.