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Los centralismos mexicanos
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Los centralismos mexicanos

1835-1846

Formatos

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Estado: Activo
ISBN-10: 9786075441269
Tipo de contenido principal: Texto (legible a simple vista)
Tipo de contenido del producto: Texto (legible a simple vista)
Idioma del texto: Español
Tamaño: 16.5 x 23 cm
Número de páginas del contenido principal: 648 Páginas
Tipo de edición: Nueva edición
Ciudad de publicación: Michoacán
País de publicación: México
Fecha de publicación: 2022-03-24
Tipo de restricción de venta: Exclusivo para un punto o canal de venta

General / "Trade"


País del premio: México

CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS

Los centralismos mexicanos 1835-1846 tiene como objetivo entender un periodo de la historia de México que ha sido desdeñado y sintetizado como “el de la inestabilidad” o, como lo calificó Lucas Alamán, “de las revoluciones de Santa Anna”, aunque es más complicado.

El establecimiento de la república centralista en México; en 1836, fue en realidad el intento urgente de resolver el fracaso del federalismo de 1824, el segundo experimento que buscaba encontrar una fórmula constitucional adecuada para constituir el nuevo Estado después del fracaso del Imperio. El federalismo se había establecido con optimismo, mas los estados, empeñados en impedir que la ciudad de México siguiera dominando como durante el Virreinato, le arrebataron al gobierno federal los principales impuestos, dejándole sólo algunos especiales y el producto de las aduanas, lo que lo convirtió en un gobierno débil.

Resulta un error simplista considerar el centralismo como conservador, promovido por el Ejército y la Iglesia, cuando todas las evidencias nos dicen que estas corporaciones no eran monolíticas y padecían las divisiones de la clase política. Las repúblicas centralistas fueron liberales centralistas, favorecidas por el liberalismo europeo. La Constitución de 1836 estableció que el gobierno nacional administraría todos los ingresos del país directamente, pero mantuvo la representación ciudadana, aunque la limitó con un voto censitario, restringido a los que pagaban impuestos, y mantuvo la división de poderes, Estableció un cuarto poder, el “Conservador”, para vigilar el desempeño de los otros tres, El periodo presidencial se alargó a ocho años, aunque aumentó su debilidad porque quedó sujeto al Legislativo, al Conservador y al acuerdo del Consejo de Gobierno.

Salvo notables excepciones, las instituciones políticas que rigieron el periodo de 1835 a 1846 no han sido estudiadas y por ello la bibliografía es escasa. Este libro colectivo lo analiza desde el centro y desde los procesos estatales y regionales en un esfuerzo por comprenderlo.

 

 

 

 

Nombre invertido: Vázquez y Vera, Josefina Zoraida
Género: Femenino