Una
historia de los relojes públicos de la ciudad de México en el periodo de
1861-1910, mas que una recopilación de datos es un estudio de la importancia y
de las implicaciones que adquiere la medición del tiempo en una sociedad. En
esta obra, por una parte, se realiza un ejercicio retrospectivo dedicado a la
presentación panorámica y genealógica de los relojes públicos de la ciudad virreinal,
y, también, a los factores que determinaron la percepción, una medida y un
anuncio del tiempo, compartidos por las instituciones laicas y eclesiásticas. Por otra
parte, se aborda el análisis del control del tiempo como forma constitutiva de
las estrategias de dominación. Considerados de alguna forma como dinámicas de
inherentes del crecimiento urbano, se observan dos factores en intima
dependencia: el despliegue del servicio de relojes públicos del ayuntamiento de
la ciudad y la conformación de un discurso moral acerca del empleo del tiempo,
básicamente constituido a partir de las valoraciones surgidas al interior de la
jornada de trabajo y de las regulaciones producidas por fenómenos mas amplios
como los demográficos, los comerciales y los de transporte. Asimismo, se elabora un ejercicio de construcción, en el que las tesis de algunos historiadores europeos son revisadas
y, en su caso, replanteadas, a la luz de las circunstancias singulares de la
sociedad urbana porfiriana.