Las escuelas integrales de Michoacán son la presencia tangible que condensa las complejas luchas por la conquista de un sindicalismo democrático, una escuela democrática y alternativa y como consecuencia inevitable una educación democrática, dialógica, comunitaria, problematizadora, abierta al mundo social, político, cultural y económico. Un proceso de transformaciones y acciones liberadoras que surge desde la irrupción masiva de los maestros, en la histórica insurgencia magisterial de la primavera del 89. Las primeras ocho escuelas abrieron sus puertas en 2003, en 2013 ya eran 53 en donde estudian, comparten experiencias y construyen conocimientos 6 000 alumnos y 564 maestros.