Al finalizar el siglo XIX, la clase alta de Bogotá se
divertía con conciertos de ópera, corridas de toros en la forma moderna,
carreras de caballos al estilo inglés y carreras de bicicletas. Si bien los
teatros, el hipódromo y el circo de toros fueron los lugares de recreo
predilectos de ese grupo social, al igual que los parques y jardines, esto no
siempre fue así. Durante los primeros años de la república y parte de la
segunda mitad del siglo XIX, los bogotanos gozaban con las diversiones
heredadas de la colonia: corridas de toros en la forma tradicional, riñas de
gallos y juegos de azar. En las desesperantes horas de ocio, Jorge Humberto Ruiz
estudia cómo el cambio histórico en el orden de las diversiones en Bogotá
estuvo relacionado, principalmente, con las representaciones de las diversiones
de origen colonial dentro de la disputa partidista, la formación de un ámbito
de los espectáculos públicos, la transformación de las plazas coloniales en
parques y jardines, y la representación del tiempo como un bien escaso, que
debía ser usado en beneficio de la perfectibilidad humana. De este modo, este
libro profundiza y expande los estudios sociales sobre la fiesta, las
diversiones y el ocio en Colombia al demostrar que su historia es también una
historia de cómo se conciben el tiempo, el trabajo y aquello que los seres
humanos son y crean cuando pueden estar juntos en su tiempo lúdico.