De la trágica figura del poeta colimense José G. Alcaraz (1909-1933), asesinado a los veinticuatro años a las afueras de la escuela primaria en que se desempeñaba como director, poco, hasta antes de Labio sediento. Poesía, se había revelado de las vertientes de su obra poética y de su biografía en general. Pese a que en su juventud fue un personaje apreciado por sus dotes literarias y su presencia en la vida cultural del momento, su trabajo poético quedó disperso y oculto en periódicos y revistas regionales, en su mayoría, al cabo de los años. De ahí que fuese más que necesario rescatarlo y editarlo a fin de propiciar su relectura y aprecio entre las nuevas generaciones. Labio sediento. Poesía, cuyo título corresponde al de un poema de G. Alcaraz, recupera versos escritos entre 1925 y 1933, por quien fuera, también, un destacado profesor y periodista. A través del estudio preliminar de este libro, es posible reconocer las líneas temáticas del joven poeta, orientadas hacia el amor nostálgico y herido, la reflexión sobre la muerte y la contemplación del paisaje y la vida del campo. Poesía febril, intensa, invoca el ansia de la comunión amorosa, la palabra y la satisfacción de una sed metafísica. Labio sediento. Poesía muestra el filón literario, luminoso, de un talento limitado, a temprana edad, por la muerte, y, no obstante, ávido de encontrar lectores y lectoras.