Todo acto educativo necesita vocación y entrega, tenacidad en el estudio, ser acuciosos en la investigación, prolijos para donar tiempo y sensibles, para el auxilio a los que van descubriendo sus habilidades, su capacidad, desempeño o suma del saber. Este libro, en tono de servicio y como misión, nos ofrece la oportunidad de acceder al conocimiento, nos posibilita acercarnos al trabajo multidisciplinario que se requiere para hallar las soluciones a la discriminación, estigmatización, rechazo y negación de oportunidades a los niños con necesidades especiales, y sobre todo nos alienta para ser justos y avivar nuestra generosidad dormida. La educación especial es tema primario de los sistemas educativos en pueblos que privilegian los derechos del niño y velan por su calidad de vida. Brindar la oportunidad de participar en actividades familiares y comunitarias a quienes afecta la limitación de sus capacidades físicas o intelectuales es un deber humano. Por ello, es magnífico encontrar en estas páginas las herramientas para sensibilizar sobre la problemática y contribuir al cambio de miradas y actitudes en lo afectivo, pero sobre cualquier obstáculo, en lo social y educativo. Cuanto pueda contribuir a centrar la atención en una problemática con posibles soluciones es aplaudido, se celebra: saber qué es la discapacidad, cuál ha sido y es su historia, cómo se plantea, cómo se aborda, quiénes se ocupan de la inclusión a los sistemas educativos de los niños con discapacidad, qué hace la SEP, qué es AYPRODA, cómo la sociedad en su conjunto puede contribuir a normalizar la vida de los niños con discapacidad, en particular de los que tienen necesidad de educación especial en el área auditiva, es la información valiosa que nos permite suscribirnos a la tarea, con la misma pasión y entrega que los padres y demás familiares lo hacen por sus hijos. Hay avances, los marcos filosóficos, teóricos, cronológicos y legales así lo establecen; cada uno de nosotros tenemos el deber moral de responder: ¿quiénes son los niños con necesidades especiales?, ¿pequeños ignorados por las personas e instituciones que desconocen las maravillas de qué son capaces o pertenecen a las atenciones de los que se ocupan en dignificar la vida de ellos, en prepararlos para la integración familiar, social y el futuro laboral? La historia, la columna vertical en el largo proceso de la normalización en la convivencia, la podemos ir trazando, para los cantos y danzas desde las caricias de la inocencia.