Ana María Sánchez Mora ha sabido cultivar, mano a mano, las dos grandes pasiones de su vida: la ciencia y la literatura. Con grados académicos en ambas disciplinas, su principal trabajo dentro de la Coordinación de la Difusión de la Ciencia de la UNAM ha sido divulgar el conocimiento científico, y también formar divulgadores de la ciencia, quienes cumplen una función vital en la transmisión del conocimiento. En esta novela, escrita en un acabado lenguaje literario, la autora cuestiona si realmente se termina de conocer algún día a la persona con quien se ha decidido compartir la vida. La protagonista creía que sí, que convivir en la intimidad con una persona durante mucho tiempo era sinónimo de conocerla de verdad; que, a pesar de su reserva, no había zonas vedadas para ella en la historia de su marido. Sin embargo, hasta el secreto mejor guardado puede desvelarse por accidente y abrir heridas que jamás sanarán. La vida dispareja pone en crisis las cómodas certezas de la vida conyugal.