Este libro analiza las transiciones educativas y laborales de las juventudes en distintos contextos de América Latina. A partir de investigaciones cualitativas y cuantitativas, aborda las trayectorias entre la educación, el trabajo y la vida adulta, considerando las desigualdades sociales, territoriales, económicas, familiares y de género que condicionan dichas experiencias. La obra reúne estudios sobre Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Nicaragua y Perú. Sus capítulos examinan las transiciones educativas entre niveles, la interrupción y el abandono escolar, las relaciones entre educación y trabajo, las responsabilidades familiares, las trayectorias de jóvenes indígenas y universitarias, la migración forzada, el activismo juvenil y los vínculos entre universidades y empresas. En conjunto, el libro reflexiona sobre los desafíos de las políticas educativas y laborales, así como sobre las posibilidades de construir trayectorias más equitativas, inclusivas y sostenibles.