La presente investigación fue un estudio exploratorio-descriptivo, transeccional no experimental, donde se recabó información sobre cómo profesionales en psicología han apoyado a usuarios del servicio de salud mental a enfrentar las consecuencias de la masculinidad hegemónica, como pueden ser lo roles de género interiorizados, abuso de poder, vulneraciones de derechos, conductas machistas, discriminación, situación de víctima, entre otros. La masculinidad hegemónica, en tanto sistema de reproducción del género dominante, perpetúa en Latinoamérica el mito de la superioridad masculina, provocando, en hombres y en mujeres, la interiorización de una serie de creencias que regulan el actuar social mediante diferentes sistemas de sanción y contribuyen a moldear una identidad ajustada a las exigencias genéricas sociales. Cuando, por diferentes motivos, estos individuos deciden separarse de estas creencias, enfrentan, además, el abandono de todo un sistema de pautas de interacción que han conocido, aprendido, incorporado y ejercido toda su vida, lo que puede incurrir en la vivencia de una crisis de identidad, al tener que enfrentar las exigencias del medio sin hacer uso de las directrices y pautas sociales que habían aprendido hasta el momento.