“Este libro –escribe su autora– se pregunta sobre la relación entre los pocos que gobiernan y los muchos que son gobernados y sobre los conflictos y los vínculos políticos que se establecen entre ellos en un lugar y un momento específicos: la ciudad de Buenos Aires en los años de la llamada Organización Nacional, entre 1862 y 1880”. El trabajo de Hilda Sabato, al que la crítica saludó desde su aparición en 1998, recorta un ámbito y un tiempo precisos para interrogarse sobre las formas de la acción y de la representación políticas, sobre las relaciones entre las élites dirigentes y su séquito popular, sobre los partidos y el papel de las máquinas electorales, sobre las movilizaciones callejeras y la formación de la esfera pública, campo de mediación entre sociedad civil y Estado.