La Filosofía de la Educación es una disciplina que tiene sus comienzos a principios del Siglo XX. El autor la ubica en el ámbito de la filosofía práctica., la diferencia de la ciencia de la educación y establece cuáles son sus principales problemas. Pone un especial énfasis en establecer el uso correcto, según la tradición histórica (desde Homero hata Dewey, Peters y MacIntyre), del término "educación", frecuentemente equiparado por el público no especializado por "enseñar", "proceso de enseñanza-aprendizaje", etc. Procede del mismo modo con los términos correspondientes a la relación educativa y retoma el sentido original del término "maestro", necesariamente relacionado con la idea de "autoridad", tanto epistemológica como moral. Considera con especial atención el tema más tradicionalmente aceptado como específico de la Filosofía de la Educación: el de los fines de la educación y del proceso educativo, estableciendo su relación con los valores y las virtudes. Con relación a los valores analiza la situación actual de la educación y la cultura y los posibles conflictos culturales, defiende la virtud del patriotismo frente a la visión cosmopolita y establece su posición frente a los principales problemas de la educacón del hombre contemporáneo, replanteando con relación a la educación los temas referidos al bien común, la ciudadanía, la tolerancia, el diálogo racional, las creencias (o su ausencia) religiosas, la formación humanística, la vejez y la muerte. "Tener una vida buena, para lo cual la educación es un medio, no consiste en un estado transitorio sino en el resultado de una actividad que solamente puede valorarse al fin de la vida, ya que incluso morir mal puede envilecer una vida honesta. Esto da un valor importante a la vejez y a la muerte".